martes, 20 de enero de 2015

Sabotaje a uno mismo, sí…


Alguna vez llegué a sabotearme, sí, tomando decisiones en un momento crítico, de forma que mi curso vital cambió por completo. Está claro que cuando tomamos decisiones, tenemos en cuenta muchísimos factores, aunque también hay muchas personas que se guían más por lo que llaman “instinto”.

Yo no quería ser una estrella de cine, cuando Alex de la Iglesia, que se encontraba rodando “La Comunidad”, me puso delante de la cara una  cámara, mientras me decía: “Ahora dale un beso”

No recuerdo si me pidió que fuera apasionado o no, pero, yo no le di el beso a Roberto Perdomo, que hacía el papel de Oswaldo, y eso que me parecía atractivo. Contesté: “Alex, yo no quiero esto”. Nunca hablé con Alex del tema, pero debió quedarse bastante perplejo.

Se puede pensar que habiendo estudiado Arte Dramático con el Teatro de la Danza, y, habiendo tenido oportunidades de este tipo, no hubiera sido difícil saltar a la fama. Pero, sinceramente, nunca me interesó saltar a la fama. 

Sin embargo, ¿era eso cierto?

Claro, yo no era psicóloga en ese momento. Son muchísimas las razones que en esa situación me llevaron a “tomar esa decisión”, pero, ¿realmente fui yo quién tomó la decisión? ¿la habían tomado “otros” antes? ¿era yo, quizá, solamente un reflejo de las decisiones tomadas por otros? ¿qué me estaba influyendo en ese momento para “tomar tal decisión”?

Años después, no puedo evitar sonreir al recordar esos momentos, pero, quizá, me quedé sin disfrutar de una vida muy diferente de la que tengo ahora.

Si piensas que puedes mejorar tus decisiones, la ayuda de un coach o un buen psicólogo son indispensables.

Yo te puedo ayudar a que tus decisiones sean verdaderamente conscientes, te puedo ayudar a que veas los pensamientos inconscientes que subyacen tras tus decisiones y te puedo ayudar a identificar tus saboteadores.

Actúa ya. No dejes pasar el tiempo.


Las sesiones pueden tener lugar vía Skype.